Por eso, porque hoy es vuestro día, he pensado que lo mejor era felicitaros públicamente a todas. Y pararme durante unos instantes a pensar un poco en vosotras. Y porque sí, porque me apetecía y porque creo que os lo merecéis.
Tal vez sea mi condición heterosexual lo que me lleve a pensar en mujeres. Puede sonar machista, pero si lo pensamos fríamente… Si algo es práctico y útil, mucho mejor con diferencia si es bonito. Pues eso, porque sois guapas, lógicamente algunas más que otras. Unas por fuera, otras por dentro y algunas sois guapas os miremos por donde os miremos. Alguno pensará que las hay también feas, pero esas, las menos, que se vayan con él que yo me quedo con el resto de su género.
Porque los que somos como yo, tenemos o hemos tenido madre, abuelas, hermana, pareja. Nos habéis educado, cuidado en enfermedades, apoyado en los malos tragos que nos haya podido dar la vida. Porque cuando no estamos junto a una de vosotras, estamos deseando estarlo. Porque cuando nos encontramos solos, sólo pensamos que estamos haciendo mal para que no os acerquéis. Porque cuando nos lanzáis una sonrisa se nos alegra el día y porque si esa sonrisa es pícara a alguno de nosotros se nos erizan los pelos desde la rabadilla hasta el cogote. Porque sacáis lo mejor de nosotros. Sólo una mujer podrá hacer a un hombre más elegante, más interesante, mejor. Os pondré un ejemplo, un apuesto hombre que entre en una sala podrá ser centro de atención de vuestras miradas. Pero un apuesto hombre que entre cogido de la mano de una maravillosa mujer será causante de miradas y envidias tanto por vosotras como por nosotros. Y eso sólo lo podéis provocar vosotras.
Gracias por existir, y gracias por tolerarnos dedicaros un día cuando deberíais de tener no menos de un mes de celebración.
Pasado está ya el tiempo en el que al título de “Día Internacional de la mujer trabajadora” se le quitó el apellido de “trabajadora” porque alguien pensó que todas lo erais, que para qué remarcar algo que ya era obvio; y probablemente con mucha razón. Eso sí, me sorprende mucho que sigáis reclamando derechos y leyes que más que favoreceros, creo que os perjudican y nos perjudican a todos. Vengo en coche desde Valencia con la radio puesta cuando oigo a una “feminista de pro”, hacerse cruces en el pecho reclamando leyes de paridad. Que si los consejos de administración deben de haber más mujeres, que si la Comunidad Europea va a establecer cupos de paridad para las empresas y organismos oficiales, que si… Vamos a poner un poco de sentido común y cordura. Yo prefiero estar rodeado de lo mejor de lo mejor. ¿Por qué os conformáis con el 50%? Yo quiero que a los puestos de decisión, de gobierno lleguen los mejores. Prefiero un gobierno o una directiva de 20 mujeres sobresaliente que una de de 10 mujeres sobresalientes y 10 hombres ineptos. Pero cuidado, que por lógica, al revés también lo pienso y no me escondo por ello. Por favor, sois vosotras las que os merecéis lo mejor y podríais desterrar las ideas estúpidas de ese sector absurdo que nos ve a nosotros los hombres como “enemigos”. Transformad ese feminismo que se podría definir como machismo femenino por algo mejor. Eliminad tópicos tan estúpidos como “discriminación positiva” por simplemente positivismo.
Alejaros de algunos de mis compañeros de género que no saben estar a vuestra altura y brindaros todo lo que os merecéis. Me avergüenzo de esos desgraciados maltratadores, crápulas y terroristas de familia que os hacen caer en el desasosiego y la desesperanza. Me dan literalmente arcadas y sólo les deseo la mayor de las condenas a las que un hombre se puede enfrentar, la soledad. Deseo que se queden solos, que ninguna de vosotras lo acompañe, que se queden encerrados solos en su propio mundo con sus fantasmas.
Siempre se ha dicho que detrás de un gran hombre hay siempre una formidable mujer. Lo que simplemente creo es que una mujer formidable sólo podrá juntarse y permanecer al lado de un gran hombre, porque si no se aburriría, llegaría al hastío y no aguantaría a su lado. Es por eso que ahora mismo pienso lo bien que define a un hombre la calidad de las mujeres que lo rodean en su vida. Es por eso que me siento orgulloso de todas las mujeres de mi vida que me hacen sentirme grande y especial como ellas mismas lo son.
Es por todo esto y mucho más por lo que hoy 8 de Marzo os quiero felicitar y deciros que os quiero a todas. A cada una de una manera diferente; que no quiero que ninguna se me cabree, pero al fin y al cabo os quiero a todas.
Fdo. Angel Conesa